
El té Matcha es un té verde molido que se emplea en la tradicional Ceremonia del té japonesa. ¡Descubre sus cualidades con Plantas en Galicia!
¿Cuál es el origen del té molido?
La forma de procesar el té desde su recolección hasta alcanzar su forma molida, tiene su origen en China y se puede datar en los años de la Dinastía Song (años 960 y 1279).
Su introducción en Japón va de la mano de la expansión de los monasterios budistas, y comienza en 1911, gracias a la figura del monje budista Eisai.
A medida que en China perdía importancia, las clases altas de la sociedad japonesa propiciaron su arraigo en Japón gracias a su consumo en un entorno ceremonial, enriquecido con el desarrollo de un conjunto normativo o doctrina vinculada a los Caminos de la vida.
De esta forma, el Matcha se convirtió en un producto fundamental para la celebración de la Ceremonia del té en Japón.
¿Cómo se produce el té verde Matcha?
El método de producción del té Matcha comienza en los propios campos de cultivo de la Camellia Sinensis o planta del té, ya que es muy importante ocultarlas del sol, con el objeto de que la planta genere una mayor cantidad de sustancias, ganando aminoácidos y logrando así un té más dulce.
Una vez cosechado, se pasa al momento de secado de las hojas y su limpieza de tallos y venas. El primer resultado se conoce como té Tencha, y ya puede ser consumido.
Para llegar a ser un té Matcha, estas primeras hojas deben pasarse por un molino que las convierte en un fino polvo verde de color intenso.
¿Cómo reconocer un té verde Matcha de calidad?
La mejor calidad de un té Matcha se encuentra en su dulzor y su intensidad. Es una reacción natural a la concentración de aminoácidos en las hojas.
Así, un buen té Matcha depende del momento en el que se oculta del sol, pero también del momento mismo en el que se recolecta, ya que las primeras cosechas de la temporada producen hojas de mayor calidad y abundancia.
¿Cómo se prepara el té Matcha?
La infusión de la bebida del té Matcha es muy sencilla, aunque requiere de una serie de elementos que le confieren su distinción.
Colar el Matcha
En primer lugar vamos a eliminar los posibles grumos del té y lo pasaremos por un colador muy fino, ayudándonos de una espátula de madera.
Presentar el Matcha
El Chaki es el recipiente de presentación del té Matcha una vez colado. En este cuenco se tiene la cantidad necesaria para elaborar las infusiones a nuestros invitados.
Servir el Matcha
El Chawan es el cuenco en el que vamos a consumir la bebida infusionada.
Aquí vamos a depositar una medida de té con una cuchara de bambú que se llama Chashaku. A continuación, el agua deberá ser vertida a una temperatura de 85ºC.
La Chasen es una brocha de bambú especial que sirve para mezclar el té en el agua, pero también para que consiga una consistencia de espuma en su superficie. Para alcanzar este punto, una vez vertida el agua hay que remover rápidamente la mezcla con la Chasen.
Listo para su consumo
Tras lograr espumar la mezcla, el té Matcha está listo para su consumo y se entrega un cuenco a cada invitado, según se va preparando.
En la actualidad existen variantes con añadidos, por ejemplo leche, o con nuevos aromas y sabores.
Se acompaña con una ligera comida
El Wagashi es un pastelito japonés para servir con el té; pero en la tradición de la Ceremonia del té se incluye una comida frugal que se conocía como Kaiseki (en la actualidad muchos restaurantes japoneses la sirven como entrante a la comida principal).
El Matcha admite otras preparaciones dentro de la Ceremonia del té
En la Ceremonia del té podemos consumir el té Usucha o el té Koicha. Ninguno de ellos es una variedad diferente al Matcha, sino que hacen referencia a una preparación diferente.
- Té Usucha o té ligero: media medida de Matcha en 75ml de agua caliente.
- Té Koicha o té espeso: se pueden llegar a emplear seis medidas de Matcha en el mismo cuenco de agua. El uso de la Chasen también es diferente, ya que se bate lentamente para lograr espesar la mezcla sin hacer espuma. Esta mezcla gana en dulzor.